Algunos científicos sostienen que los impactos de meteoros con la liberación de metano del hielo, son los culpables de la extinción masiva del Pérmico-Triásico, que devastó la vida en la Tierra hace 250 millones de años, aunque esto; aún no se han precisado. Ahora, un nuevo sospechoso se une a la lista de posibles causas: Cenizas volantes procedentes de la quema de carbón.

Un estudio publicado por la revista Nature Geoscience1 sugiere que  la casi apocalíptica “gran mortandad”, que mató a 96% de las especies marinas y el 70% de los organismos vertebrados terrestres, fue una explosión volcánica en los yacimientos de carbón y pizarra en Siberia. A los pocos días de ocurrida, la ceniza de la erupción llovió sobre el Ártico canadiense, aspirando el oxígeno del agua y liberó elementos tóxicos.

Stephen Grasby, un geoquímico de la Encuesta Geológica de Canadá en Calgary, Alberta, y sus colegas han encontrado tres capas distintas de carbón rico en carbono proveniente de cenizas volantes, las partículas finas que se liberará una vez que combustiona carbón, en los sedimentos de roca que fueron establecidas antes de la extinción del Pérmico-Triásico.

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